El Seiki es una práctica de exploración personal profunda que ofrece libertad de expresión y la posibilidad de entrar en resonancia con la propia verdad. El Katsugen es un movimiento regenerativo del cuerpo, espontáneo e involuntario, que favorece la autorregulación del organismo.
Juntos, Seiki y Katsugen crean un espacio de escucha y presencia en el que cada persona puede ir a su propio ritmo.


